Llevo
ya unas tres semanas haciendo un curso de Coursera sobre Teoría de juegos, y el
año pasado me animé con algún otro que no pude acabar. Me dispongo a comentar
un poco por encima que me está pareciendo este invento. Desearía que todo aquel que
haya participado en algún curso pudiera dar su opinión después si se anima.
Es
un curso, pero no lo es.
Una
de mis principales motivaciones para entrar en uno de estos cursos era, además
de educativa, académica y, también, pura curiosidad. Cuando se empezaron a
promocionar se escribió mucho sobre el futuro de la educación y lo que suponía
Coursera (y otras web similares que están y seguirán surgiendo), llegando a
leer alguna que otra barbaridad fruto de la emoción del momento.
Para
mi, al menos tal y como están actualmente dispuestos los cursos, no es, ni
mucho menos, una evolución de la universidad a lo 2.0, pero si una evolución
más que correctísima, si se supieran mejorar algunas cosas, de los típicos
manuales educativos.
Piénsenlo
bien, realmente no hacía falta matricularte en una universidad para poder
aprender de un tema en concreto, ya sea a nivel general o específico. Los
manuales que se utilizan en las asignaturas de las carreras se pueden comprar
(aunque valgan una pasta) sin estar matriculado. En esos manuales, se
encuentran las explicaciones ortodoxas
del puño y letra de, seguramente, un buen profesional en su materia y,
en la materia que lo precise, ejercicios variados para poder ejercitarse y
comprobar tus conocimientos.
En
Coursera nos encontramos lo mismo. Miles y miles de personas alrededor del
mundo escuchando las mismas explicaciones, letra por letra, palabra por palabra.
La diferencia es que en vez de estar plasmadas en un libro, son videos
explicativos por el profesor que lo imparte. Los ejercicios se hacen por
internet y hay exámenes con notas que te permiten más adelante obtener una
acreditación de completitud.
Obviamente
no es lo mismo. La gratuidad del curso es el mayor avance, por su puesto, ya
que pone todos esos conocimientos, que generalmente suele costar bastante
adquirir, de una forma accesible y “amena”. Digo amena por el contexto más
dinámico e interactivo del proceso.
¿Cómo potenciar Coursera?
En
primer lugar, más recursos. Más ejercicios. Más de todo. Al menos en los cursos
en los que he estado, faltan recursos para el que quiera ahondar más en un
tema. Nos solo de forma intensiva (explicar mejor un concepto), sino extensiva
(llevarlo hasta sus últimas consecuencias).
Si el
concepto se queda en simples videos programados para aparecer en una fecha
señalada, la cosa no avanzará mucho.
Muchos
podrían decir que las clases presenciales de las verdaderas universidades
tampoco se diferencian mucho de los ortodoxos y estáticos manuales. Díganmelo a
mi, que he tenido que lidiar, como todos, con los típicos maniquíes que solo
saben leer sus apuntes o pasar diapositivas.
Las
clases presenciales deben servir, sobre todo, para potenciar el aprendizaje a
través de una interacción directa, tanto entre alumnos (debates, competiciones,
exposiciones…), como entre profesores y alumnos (explicaciones detalladas,
dudas, elementos de interés…). Bolonia, al menos en teoría, iba por ahí.
La
diferencia entre un elemento estático (manual, Coursera) y un elemento dinámico
(profesor presencial, si lo es, claro), es que el segundo es mucho más útil
para encauzar, y potenciar las reflexiones (y el aprendizaje en base a estas)
de los alumnos.
En
segundo lugar, varios niveles de dificultad. Hablamos de cursos interactivos
donde aprender. Pero las necesidades de conocer, así como el interés por el
mismo, puede variar en diferentes grados.
En
una clase universitaria el nivel debe ser igual para todos (otra cosa será debatir
si este debe ser bajo o alto). En un curso gratuito, que no va a determinar el
futuro laboral de nadie, lo que se debe apuntalar no es la consecución de test
que determinen si sabes o no sabes como mecanismo de obtención de un título
acreditativo. Lo que se debe potenciar es el aprendizaje en sí mismo. Y para
ello, se necesitan diferentes grados que se adecuen a los diferentes alumnos.
Para
ello, se pueden poner test de diferente dificultad, que no solo indiquen qué
grado de conocimiento tienes, sino que incentiven la reflexión y el aprendizaje
de una manera más desafiante.
También
se pueden recomendar libros y artículos con más asiduidad que permitan a
aquellos que quieran pasar de los videos a algo más serio.
Otro
de los problemas lo he visto en los foros. Mucha gente se queja de que no se
entera de nada. De que es bastante difícil. Puede parecer algo contradictorio
con lo que he dicho anteriormente, pero no es así.
Una
de las cosas que sí me gustaron de Courera es que no es tan fácil como yo
pensaba. Los cursos no son un simple camino de rosas. La intención de hacerlos
lo más “realistas” posibles, entendiéndolos como parejos a los contenidos
impartidos por las clases que imparten los propios profesores que dirigen cada
curso, hacen que, en un nivel práctico, la cosa pinte, a veces, un poco jodida.
Las
explicaciones, no obstante, no son todo lo buenas que deberían.
En
un contexto en el que hay apenas unos 40 minutos de video a la semana, la
explicación se realiza de una manera rápida y, en ocasiones, muy por encima. Esto
hace que ejercicios que son relativamente asequibles se hagan difíciles. No tanto
porque sean un reto una vez adquiridos los conocimientos, sino por la falta de
estos (a nivel teórico o práctico).
Esto
creo que puede ser un lastre que hará que muchos dejen los cursos a mitad. Algo
que me gustaría saber son los ratios de abandono y notas, que para estudiar de
una forma objetiva este proyecto no estaría mal.
El
problema, por supuesto, es la falta de contacto directo entre alumnos y
profesores. Sí, se hacen sesiones de videoconferencias. Sí, algunos dan un
email. Pero no es lo mismo.
Mi
postura una vez probado Coursera, es que una herramienta extremadamente útil si
se sabe utilizar y posicionar en su correcto plano educativo.
Creo
que se debe dejar de intentar imitar una clase presencial y especializarse
en dar contenidos y evaluar de una manera dinámica el aprendizaje sobre los
mismos, como una introducción o un proceso perfectamente desarrollado de
autoaprendizaje, una guía más que válida para todos a los que nos gusta
estudiar y aprender por hobby.
Quien
intente hacer otra cosa, me temo que se va a quedar en un quiero y no puedo, insatisfactorio
para tanto los alumnos como los profesores.
PD:
Huelga decir que no creo que haya dos cursos iguales. Esta reflexión forma
parte de lo que creo que sería la forma óptima de un curso en Coursera. Si hay
cursos que ya son así, bienvenido sean.




